
En este episodio quiero invitarte a hablar (filosofar) sobre una de las preguntas más desafiantes que hay ¿Qué es primero, el huevo o la gallina?
Hola, ¿cómo estás? Gracias por estar aquí conmigo en este espacio.
Quizás tu tengas tu propia respuesta o quizá ya leíste el artículo de los científicos de las universidades de Warwick y Sheffield (en Inglaterra), que dicen haber terminado con la duda: la primera fue la gallina. Esto dado que fue encontrada en los ovarios de las gallinas la proteína “ovocledidina-17 (OC-17) que es vital en la formación de la cáscara del huevo… así que, tema resuelto!
Bueno, pero más allá de la gallina y el huevo, el fondo de la pregunta sigue igual de desafiante: ¿qué es primero? Ese es el verdadero dilema y es una pregunta que todos nos hacemos día tras día al enfrentar los distintos desafíos que se nos presentan.
Increíblemente, si no encontramos una respuesta, podemos caer en una trampa, una suerte de bucle, de situación sin fin que nos impide avanzar y nos deja eternamente en el mismo sitio.
Pero ¿cómo se refleja todo esto en nuestra vida? Déjame contarte un par de historias, de distintos emprendedores en salud, que se enfrentaron a esta disyuntiva.
Historia 1: La oferta horaria
Esto ocurre muchísimo y quizá te está pasando a ti ahora, en especial si estás comenzando en tu ejercicio profesional. ¿Cuántos días estás disponible en la clínica para atender pacientes?
Probablemente, como estás comenzando, decidiste estar solo un par de días a la semana, digamos el martes en la tarde y el jueves en la mañana. Tu lógica te dice que no vale la pena estar más tiempo porque no hay pacientes aun (ya llegarán sueñas!). Entonces, te dices a ti mismo que, “cuando haya más pacientes, aumentaré mi horario”.
Pero, aplicando nuestra pregunta ¿qué es primero? ¿no será justamente al revés? ¿No será que porque tienes una pobre oferta de horario el motivo por el cual tienes pocos pacientes?
Mira, pensemos en personas que desean atenderse el martes pm o el jueves am. ¿podrías atenderlos? Claro que si! Coinciden perfectamente con tu horario. Pero ¿qué pasa con todos los pacientes que desean (o solo pueden) atenderse el lunes o el martes en la mañana, o el miércoles, el jueves en la tarde o el viernes? ¿Dónde van? ¿Dónde se atienden? Claramente no van contigo y deben buscar otra opción que si les pueda atender.
Una cosa está clara. Si no das buenas opciones de horario a tus pacientes nunca vas a crecer o crear tu propia cartera de pacientes… y sin pacientes estás en serios problemas.
Y ojo, algo más. Si tienes un horario definido en una clínica y no vas porque no hay pacientes citados, es lo mismo! Muchos dicen que no irán a la clínica para no “perder el tiempo”, sin darse cuenta que si llega un paciente en ese momento ellos podrían atenderlo y sumarlo a su cartera.
La demanda está, ahora debes ser una opción de oferta real para tus pacientes.
No esperes que algo pase primero para comenzar a actuar, no esperes la situación perfecta, ponte en marcha ya.
Historia 2: Aplicar gestión en la clínica
¿Sabías que la mayoría de los profesionales de la salud en Latinoamérica (y en mundo en realidad), nunca recibieron formación en temas de gestión de servicios, de emprendimiento, de finanzas o liderazgo en pregrado o, incluso, en postgrado?
Para mi es una aberración increíble. Es como si estos temas no tuvieran nada que ver con el ejercicio profesional. Pero lo cierto, es que luego de egresas, enfrentarás cientos de momentos en que esas materias te harán falta.
Lo interesante es que cada vez más personas se dan cuenta de esta falencia y la comentan abiertamente, muchos de ellos culpando a sus universidades por no prepararlos como corresponde. Pero paradojalmente, muy pocos asumen el desafío de hacerse cargo y aprender y aplicar herramientas de gestión en su ejercicio.
Esto nos lleva a que encontremos cientos de clínicas que nunca despegan, que ganan lo justo para pagar sus gastos (si es que lo hacen) o que terminan cerrando. Ellos son quienes siempre dicen “cuando me vaya mejor (gane más dinero) voy a contratar apoyo en gestión (un curso, software, un administrador, …)” Y aquí viene la pregunta otra vez ¿no será porque no aplicas gestión en tu clínica el motivo por el cual no tienes dinero o no has alcanzado la rentabilidad que buscas?
Pues bien, una clínica necesita de recursos para crecer y sobrevivir en el tiempo (ayudando a sus pacientes, dando trabajo a los colaboradores, sirviendo a su comunidad) y para lograrlo lo primero es conocer y aplicar las herramientas apropiadas… y esas son las herramientas de gestión de servicios. Así que no pierdas tiempo y comienza ya.
Al terminar, como siempre te digo, no me creas porque yo lo digo… pruébalo tu mismo! Aplícalo en tu clínica o servicio y verás como lo transformas.
Y recuerda algo central en este tema: hazte cargo! No esperes que algo pase primero para comenzar a actuar, no esperes la situación perfecta, ponte en marcha ya.